jueves, 21 de julio de 2011

Controlan un incendio en un predio de Chacarita

El fuego se originó en un asentamiento de viviendas precarias a un costado de las vías del ferrocarril de la ex Línea Urquiza; cuatro dotaciones de bomberos trabajaron el lugar

Domingo 20 de abril de 2008 | 22:19  (actualizado hace 1187 días)
(DyN).- Un incendio que se registró en un asentamiento de precarias viviendas ubicado en el barrio porteño de Chacarita fue controlado esta noche por cuatro dotaciones de bomberos, informaron voceros policiales.
Como consecuencia de las llamas tres personas sufrieron cuadros de asfixia y debieron ser trasladadas a un hospital de la zona aunque su estado de salud no era grave, agregaron las fuentes consultadas.
El fuego, cuyo origen se desconocía esta noche, comenzó cerca de las 20 en un predio habitado por 450 familias y localizado a un costado de las vías del ferrocarril de la ex Línea Urquiza, entre las calles Fraga y Palpa.
En marzo pasado, la Defensoría del Pueblo porteña presentó un informe al Gobierno porteño en el que reclamó la atención de las miles de personas instaladas en el lugar, un antiguo playón ferroviario ubicado muy cerca de la estación Federico Lacroze.
La Defensoría resaltó que los habitantes del asentamiento, que en su mayoría se dedican a la recolección de cartones, no tienen agua potable, cloacas, gas natural y, en muchos casos, energía eléctrica.
El predio pertenece al Organismo Nacional de Administración de Bienes (ONABE), que depende del Estado nacional.

Chacarita: quejas de los vecinos porque crece un asentamiento

En el barrio dicen que cada vez llega más gente al lugar. Están preocupados por la inseguridad y piden más controles y limpieza. Tras la crisis, en las villas porteñas se instalaron 40.000 personas más.



PRECARIO. Las casillas del asentamiento. Hace un mes, sus habitantes protestaron porque les habían cortado la conexión eléctrica.







Pablo Novillo
pnovillo@clarin.com



Surgió cuando un grupo de obreros ferroviarios se instaló dentro del playón de la estación Lacroze, del ferrocarril Urquiza. Con el correr del tiempo se fueron sumando otras familias sin vivienda. La crisis aceleró el proceso, y hoy el asen tamiento de la calle Fraga al 900, en Chacarita, cada vez tiene más casillas y habitantes. A medida que la ocupación crece, también aumentan las quejas de los vecinos, sobre todo por la inseguridad en el barrio.

No es un hecho aislado: según el Instituto de Vivienda de la Ciudad, desde 2001 en las villas porteñas se instalaron 40.000 personas más, y hoy viven 150.000 personas, lo que equivale a un 5% de la población de la Capital. La usurpación y saqueo de las torres del FONAVI de Flores, ocurridos el martes, son un ejemplo del problema social y habitacional en la Ciudad (ver página 41).

"Pasá, pasá. Perdoname que tardé en abrir, pero tengo la puerta cerrada siempre, para que no me roben", cuenta Daniel, un comerciante que trabaja cerca del asentamiento. Uno de sus compañeros agrega: "Después de las ocho de la noche, por esa cuadra no se puede caminar".

Los vecinos se quejan, pero por temor piden que no se publiquen sus nombres. Uno de ellos contó: "Tuve que pagarle a la Policía para que pusiera un vigilante, porque me cansé de que asaltaran a mis clientes cuando me venían a ver". Preocupados, los vecinos y algunos empleados del ferrocarril coinciden en señalar que, paulatinamente, va llegando cada vez más gente al lugar. Algunos deslizan que esa llegada de gente estaría propiciada por organizaciones piqueteras.

Las tierras del asentamiento, que pertenecen al Estado nacional, están ubicadas detrás del paredón de la terminal Lacroze. En partes de esa pared, los habitantes del asentamiento hicieron agujeros e instalaron puertas. El único acceso real al lugar es un portón que queda sobre Fraga a la altura de Palpa. A lo largo del paredón también se pueden ver unos cables naranjas, evidencia de la instalación clandestina a la red de electricidad.

Y fue precisamente la luz lo que motivó una particular protesta: hace un mes, los habitantes hicieron un piquete, con quema de neumáticos incluida, en Fraga y avenida Forest, porque les habían cortado la conexión.

Hace dos años, los vecinos juntaron más de 450 firmas y le llevaron petitorios al Gobierno de la Ciudad para que "reordenara la zona": pedían mayor seguridad y limpieza, más luz en Fraga y que se evitara la quema de elementos tóxicos (dentro del asentamiento hay un galpón que utilizan cientos de cartoneros). En el Gobierno porteño reconocieron que la queja vecinal era "válida", realizaron controles con la Policía y, aseguran, pidieron el traspaso de la tierra de la Nación a la Ciudad, para encausar los problemas. Pero, según la gente, no hubo cambios y el asentamiento siguió creciendo.

sábado, 2 de julio de 2011

Villa Country.... sin palabras

La verdad que sigo recibiendo material de nuestro odiado asentamiento, tenemos que estar todos los vecinos muy unidos y no aflojar nunca en la lucha por la ERRADICACION de este Cáncer... hagan click en el enlace de mas abajo y se van a sorprender de lo famosos que somos.... 
Nueva Villa peruana /paraguaya

martes, 28 de junio de 2011

Otra villa que crece sin control en Chacarita

Está emplazada en la calle Fraga al 900, en los terrenos del ferrocarril Urquiza y a metros de la estación Lacroze. En 18 meses duplicó la cantidad de habitantes, informó C5N, y los vecinos se quejaron por la inseguridad que hay en esa zona
Los ciudadanos del barrio porteño de Chacarita expresaron su preocupación por el masivo crecimiento sin control que hay de una villa de emergencia.
Se trata del asentamiento situado en los terrenos del ferrocarril Urquiza, junto a la estación Federico Lacroze, donde en los últimos 18 meses se duplicó su población, de acuerdo a un informe de C5N.
Los vecinos de los alrededores exteriorizaron su preocupación debido al aumento de robos que hay en la zona y lo atribuyeron a ciertos habitantes de esa villa.
Este asentamiento, ubicado en la calle Fraga al 900, surgió cuando un grupo de obreros ferroviarios se instaló dentro del playón de la estación Lacroze y con el correr del tiempo se sumaron otras familias sin vivienda.
Los ciudadanos se quejaron por algunos robos que se producen y remarcaron que "transitar tranquilamente por la zona no se puede".
"Acá vive gente que trabaja y que manda a sus hijos a la escuela, pero también hay gente que se refugia luego de cometer robos, arrebatos", precisó Clara, una de las representantes vecinales y de los comerciantes, por Radio 10.
En varias ocasiones, los vecinos juntaron más de 500 mil firmas para pedir que limpien el lugar y le pongan mayor iluminación, al tiempo que exigieron que saquen esa villa, aunque nunca recibieron respuestas en ese aspecto.
Mirá el video y la nota que le hacen a una vecina !!
Nota completa con video y Audio de una vecina

Crece un asentamiento y ya tiene viviendas de 4 pisos

17/06/11
En Chacarita, duplicó su población en 3 años. Es un terreno ferroviario sin los servicios básicos. En 2008 vivían 1.700 personas y hoy estiman que hay cerca de 3.000. Los vecinos se quejan por la inseguridad y los habitantes piden la urbanización.

Haciendo click en la foto podrás ver una galería de fotos del Asentamiento

No hay agua potable, ni cloacas y sólo algunos sectores tienen luz eléctrica legal. Existe desde hace 10 años, pero en los últimos 18 meses creció, según advierten los vecinos, casi hasta duplicarse . El asentamiento de Chacarita, sobre Fraga al 900, ya tiene viviendas de hasta cuatro pisos , levantadas sin control, y hoy viven allí unas 3 mil personas. Un tercio de ellas, menores. Los vecinos del barrio se oponen a que siga creciendo y la relacionan con el aumento de la inseguridad.
El asentamiento está ubicado sobre un predio de dos manzanas que pertenecían al ferrocarril Urzquiza y al ONABE, entre las calles Teodoro García, Fraga y Céspedes, a dos cuadras del tren y del subte B, y en una zona donde hay muchas pequeñas empresas e instituciones. En ese lugar, conocido como “el playón de Chacarita”, casi todas las viviendas son de ladrillos y crecen de manera irregular, con riesgo de derrumbe . Al principio, cuando empezó a formarse el asentamiento, tras la crisis de 2001, las construcciones eran bajas, y más precarias, incluso levantadas con cartones y chapas. En 2006 todavía había algunas viviendas muy sencillas y pocas de material. Pero en 2009 ya se contaban muchas de hasta tres pisos de altura. Hoy, las más altas llegan a los cuatro pisos, y se ve toda una parte nueva, sobre Céspedes y Guevara, que hace dos años no estaba. Las que dan a la calle Fraga ya tienen numeración pintada por los mismos ocupantes, como si estuvieran habilitadas. Y lo mismo ocurre con las que están sobre Céspedes.
Según cuentan los mismos habitantes, los primeros que llegaron al playón, hace una década, fueron obreros ferroviarios que se instalaron para vivir dentro del terreno. Y con el tiempo se fueron sumando más ocupantes, muchos de ellos de otras villas donde ya no podían seguir pagando alquileres . Los que están hoy viven del cartoneo o de trabajos esporádicos y en negro. Hay muchos grupos familiares y un tercio son chicos de hasta 14 años que van a la escuela. A simple vista, el asentamiento comparte puntos en común con la Villa 31: las dos están sobre terrenos ferroviarios en desuso, son motivo de peleas entre Nación y Ciudad, y tienen proyectos de urbanización.
La villa ya no puede crecer en ancho, pero sí en alto. Los pasillos internos son de tierra y los días de lluvia suelen inundarse impidiendo el paso. Las pocas canillas no dan abasto, abundan los pozos ciegos y las cloacas son tendidos improvisados que suelen colapsar. Hasta hace poco, además, la mayoría tenía instalaciones de luz ilegales, pero hoy, después de un amparo y cuatro incendios, el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) está reorganizando el tendido y prometen iniciar las obras de cloacas . Por ahora, las napas abiertas favorecen el contacto directo con desagües contaminados. Y todavía se ven los cables de luz colgados de manera ilegal.
En abril, la diputada de la Coalición Cívica, Fernanda Reyes, presentó un proyecto de ley ante el Congreso para que la Nación efectivice el traspaso de los terrenos a la Ciudad y se pueda avanzar con un plan de urbanización. Sin embargo, desde el mismo partido advierten que será difícil que la ley salga este año. En sus argumentos, el proyecto sostiene que la mayoría de las casas son de un sólo ambiente y que en muchas de ellas viven familias con más de siete miembros, incluso con enfermedades de la piel, respiratorias y digestivas.
Los habitantes del playón apoyan la urbanización, pero los vecinos y comerciantes del barrio, están en contra del asentamiento. Y aseguran que crecieron los delitos, que las ambulancias no se acercan al lugar sin compañía policial , y que los colectivos, a partir de las seis de la tarde, se desvían del recorrido para evitar la villa.
Clarín habló con ellos, pero todos, por temor, pidieron que no se publique su nombre. “La villa crece y nadie controla que entren materiales de obra, están colgados de nuestra luz, colapsan las cloacas”, contó un comerciante. Otro vecino, aseguró que “hay más robos y arrebatos”. Según dicen, la convivencia es imposible. “Cuando nos reunimos con funcionarios de la Nación nos dijeron que es jurisdicción de la Ciudad, pero no hay respuestas. Por eso ahora en el barrio nos estamos movilizando –explicó uno de los vecinos–. Ya juntamos mil firmas y la idea es reunirnos con la comisaría 37 y la Metropolitana (que tiene jurisdicción en la Comuna) para pedirles más vigilancia”. El número de habitantes de la villa es otro punto que enfrenta a unos con otros. Según el IVC, en junio de 2008 vivían 1.714 personas. Sin embargo, no todos aceptan censarse y se estima que son cerca de 3 mil.
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